Arte y cultura

Michael Avedon convirtió las fragancias en imágenes

El fotógrafo retrató a los mejores creadores de perfumes para captar lo que los inspira.
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¿Se puede ver un aroma? ¿Se parece más a un objeto o a un sentimiento? ¿Qué cosas activa una fragancia en nuestra memoria? El fotógrafo Michael Avedon encontró una forma de responder esas preguntas. Michael, nieto de Richard Avedon, uno de los hombres más geniales de la historia de la fotografía de moda, hizo carrera en ese mismo mundo y demostró que su éxito profesional no se debe solo a su apellido, sino a su propio talento.

La última de sus obras lo demuestra: para celebrar el Día de la fragancia exhibe, en colaboración con la Fragrance Foundation, los retratos de 15 perfumistas y sus inspiraciones para crear aromas.

En esa búsqueda por captar visualmente los conceptos olfativos de "las narices" más prestigiosas del mundo, Avedon experimentó con el uso de objetos que aman los perfumistas, una idea que él le atribuye a Linda G. Levy, la presidente de la Fragrance Foundation. Este desafío le permitió explorar nuevas formas de encuadrar sus tomas para comunicar mejor la esencia de los creadores de perfumes.

"Fue bastante espontáneo", dijo Avedon sobre el concepto. "Algunos personajes eran más difíciles que otros. Pero, básicamente, solo hablé con ellos para saber más sobre quiénes son".

El método del fotógrafo dio como resultado una serie en la que cada maestro de fragancias posa junto a su elemento amado. Cada foto ayuda a romper la barrera que existe entre las imágenes públicas de las marcas de fragancias y los artistas detrás de escena, una estrategia que Levy encuentra inspiradora.

"Admiramos su extraordinaria capacidad para relacionarse con lo personajes detrás de la cámara y poder capturar sus personalidades individuales", dijo Levy sobre su trabajo junto a Michael. 

Avedon ha recorrido un largo camino desde que recibió el legado de su abuelo Richard hasta que se convritió él mismo en un fotógrafo muy solicitado, y por eso es intereante saber qué hay en su mente cuando crea, de manera similar a lo que él lo hizo con los perfumistas. L'Officiel conversó con Michael sobre los aromas, las imágenes y la inspiración.

¿Qué te atrajo para colaborar con la Fragrance Foundation?

Hice una campaña de fragancias hace un par de años para el relanzamiento de Five Star Fragrance, y Linda [Levy] era la jefa de Parlux, la compañía dueña de la marca. Me atrajo su entusiasmo .

¿Qué es lo más importante que aprendiste con este proyecto?

Los perfumistas son verdaderos científicos y tienen una disciplina extrema y una poderosa ética de trabajo.

¿Cuál es el objetivo principal de asociar las imágenes a los aromas?

Tratar de capturar el estado de ánimo del olor. El sentimiento, el sueño, lo que sea que el perfumista y la marca intenten vender y producir. Entonces, si un cierto olor tiene que ver con, por ejemplo, la libertad, podés capturar eso de muchas maneras. Desde el movimiento hasta la emoción o la iluminación dramática. Las posibilidades son infinitas. Así que creo que el gran desafío era capturar visualmente un olor que proviene de nuestras emociones. Todos estos perfumistas se inspiran esencialmente en sus propias emociones, y eso que es íntimo es es la esencia de la fotografía. Se captura la humanidad del creador y su fragancia. Así que se trata de relacionar a los dos y de capturar fotográficamentela esencia de lo que ese perfumista o marca quiere vender: el deseo, los sueños, el romance, lo que sea. Es un reto increíble.

¿Cuál es tu fragancia favorita?

Creo que tiene que ser el Wonderwood de Comme des Garçons, porque golpea mis sentidos y provoca algo. Nuestras facultades de los sentidos simplemente se ven bellamente abrumadas por la emoción, y creo que cuando me encontré con ese olor, me sorprendieron totalmente sus cualidades hipnóticas.

Sos el nieto de Richard Avedon, pero te convertiste en un fotógrafo de moda por tu propio mérito. ¿Cómo combinas el legado de su abuelo con sus propias ideas creativas?

Creo que es realmente importante tratar de cultivar la propia voz . [Al igual que mi abuelo], fotografío personas, así que seguí sus pasos de manera similar a través de la pasión y el interés por la humanidad. Siempre me interesaron ciertos poetas y pintores que quería fotografiar, y luego me metí en el mundo de la moda, lo cual fue muy emocionante porque es similar al retrato. Creo que es bueno estudiar el gran trabajo que otros hicieron antes que vos, y luego, a través de todo ese estudio, trabajar en cultivar tu propio ojo y tu propia voz a través de infinitas fotografías. Simplemente, hay que fotografiar constantemente, lo más que sea posible.

¿Cómo evolucionó tu trabajo desde el inicio de su carrera?

La primera vez que agarré una cámara, estaba tomando instantáneas de amigos. Desde entonces, me interesé más en el componente psicológico del retrato, así como en vender un sueño en la moda mediante la creación de ilusiones bellas y narraciones fotográficas. La psicología en mi retrato evolucionó y la moda también es una experiencia continua. Todavía estoy aprendiendo más sobre eso, y ha sido una carrera increíble. Creo que siempre deberíamos estar en un estado de evolución. Nunca deberíamos sentir que ya llegamos. Cuanto más fotografíe, mejor será mi trabajo.

¿Qué consejo le darías a alguien que está intentando iniciar una carrera en la fotografía?

Tomá una infinita cantidad de fotos infinitas y estudiá a los maestros. Yo estudié a Diane Arbus, a Edward Weston, a mi abuelo, a Irving Penn, a Cartier-Bresson, a Lartigue. Absorbé la imagen con tus ojos y desde allí, simplemente, tomá las fotos. Seguí lo que dicte tu entusiasmo, lo que te motive. 

¿Tenés algún otro proyecto en marcha o para el futuro?

Trabajo en algunas cosas. Estoy empezando una serie de retratos con el editor de moda y estilista Christopher Niquet. Estamos haciendo un proyecto llamado 65 Central Park West, donde él entrevistará a ciertos sujetos y yo los fotografiaré.

¿Dónde buscas inspiración?

Por todos lados. En el Frick (N. de R.: el museo The Frick Collection), en la gente que camina por la calle, en la literatura. No podés someterte a un solo lugar porque vivimos en un increíble mundo de imaginación, ya sea una canción de Bob Dylan, una pintura de Fragonard o la fragancia Wonderwood de Comme des Garçons: puede venir de distintas formas. Hay que abrirse a la belleza, porque hay mucha inspiración ahí fuera.

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