Mujer

Desafíos de una “chica grande”

Sabrina Farji reflexiona sobre los movimientos feministas recientes y sobre cómo la pandemia, que la encontró filmando una película, ha cambiado nuestras vidas.
Reading time 6 minutes

A pesar de contar con décadas de experiencia, Sabrina Farji tuvo un desafío inesperado en 2020: filmar una película en medio de una pandemia, con todos los recaudos y medidas sanitarias que eso implicó. Pero tanto esfuerzo tendrá su recompensa en diciembre, cuando llegue a los cines Ex Casados, una comedia protagonizada por la actriz Jorgelina Aruzzi y el humorista Roberto Moldavsky que debuta en la pantalla grande. “Es una película para reconocerse y reírse de las diferencias que tenemos entre feminismos y machismos”, define la directora. “Esperamos que la película pueda llevar al gran público otra vez al cine. Porque no hay nada más lindo que reírse en público, estoy soñando con ese momento”.

Ex Casados se perfila como un nuevo hito en la vasta trayectoria de Farji como cineasta, que incluye varios cortos premiados, otros largometrajes y proyectos precursores como “Grandes Chicas Grandes” (2012): una serie formada por entrevistas que a una generación de mujeres cuyas infancias transcurrieron durante con la última dictadura cívico-militar y de adultas desarrollaron carreras en el ámbito cultural.

L´Officiel: ¿Vos también te considerás una “chica grande”?

Sabrina Farji: Sí. Tal vez el término pueda parecer un poco fuera de época, pero hay algo en esa expresión –la palabra “chica”– que mantiene cierta frescura. Como cuando decimos “voy a a tomar algo con mis amigas, voy con las chicas”: es algo desenfadado, dicho desde lo coloquial y familiar. Para la época de nuestras madres o abuelas, quizás se consideraba “grandes” a mujeres de 40, 50 o 60 años, pero eso cambió. Me considero una chica grande, porque también soy grande. Grande en experiencia.

L´O: ¿Qué te parece que cambió desde el estreno de la serie a hoy? En el medio surgieron hechos muy significativos, como el movimiento “Ni Una Menos”.

SF: Se profundizaron las diferencias, y esas diferencias fueron ajustando el nivel de tolerancia de las mujeres. Eso hizo que se conformara el “Ni Una Menos”. De todas maneras, creo que es algo que viene desde mucho antes que explotara en los medios de comunicación, pero lamentablemente los reclamos siguen siendo los mismos. No sé si se avanzó, tal vez resuena más. Pero es algo que ocurre también con la ecología, por ejemplo: se escucha más, pero no se termina de resolver. En mi caso, trabajo en diferentes asociaciones de mujeres y soy parte de un observatorio de igualdad audiovisual, en el que se hacen análisis de los últimos años del cine argentino. Y los resultados arrojan que las mujeres están totalmente subrepresentadas. Los protagonistas y la trama recaen en los varones en casi el 70 % de los casos. Igual, en los últimos años, en las películas taquilleras hay una transformación que tiene que ver con que el rol principal sea de mujeres. Por ejemplo, Disney está trabajando en eso. Cuando uno habla de igualdad audiovisual, no solo está favoreciendo a las mujeres, está favoreciendo a los varones del futuro para tener una sociedad más igualitaria y más real.

L´O: También se llegó a la legalización del aborto y al cupo femenino en los festivales de música. ¿Cuáles te parecen que son los pasos a seguir? 

SF: Yo creo que todas son herramientas propositivas para hacer cambios. Es necesario que todas y todos nos comprometamos. Como productora, trato de convocar en mis proyectos, si no al 100 %, te diría un 80, 70 % de mujeres, fundamentalmente en roles que históricamente han sido de hombres. Porque en un rodaje es muy fácil llegar al 50 % del cupo convocándolas únicamente en roles mal llamados “feminizados”, como arte, vestuario, maquillaje o peluquería. Me refiero a producción, dirección de fotografía, cámara… Lo que más va a modificar este panorama es la educación, la manera en que le llega esa nueva mirada a los jóvenes, que son los que en definitiva van a terminar cambiando el mundo.

L´O: Hay una frase que se ha repetido mucho en los últimos meses, a veces con optimismo y otras con ironía: “La pandemia nos va a volver mejores”. ¿Nos va a dejar algún tipo de aprendizaje?

SF: Por lo menos, la pandemia nos va a volver más realistas. Tal vez menos románticos, tal vez más cínicos, pero yo creo que hay cosas buenas que trajo la pandemia, más allá de las situaciones de extrema tristeza, como fueron tantas muertes. Por ejemplo, nosotras pudimos hacer un festival online en marzo de este año, y llegamos a muchas más personas que cuando teníamos las sedes en CABA. Pudimos realizar seminarios con gente de México, España, Chile o Uruguay, que de otra manera, por cuestiones de presupuesto, no habríamos podido traer. Hace unos días tuve que dirigir desde mi casa, a raíz de una situación de contacto estrecho. Estaba con el celular, mientras todo el equipo trabajaba en una locación. Y pensé que podría dirigir con una producción en cualquier parte del mundo. Hay que mirar las cosas de otra manera. Todo esto ha sido una gran enseñanza que, por supuesto, a todos también nos ha generado mucho desgaste emocional. 

 

Fotografías: Germán Romani

Entradas relacionadas

Entradas recomendadas