Moda

Tres diseñadoras definen la nueva silueta

Los códigos de la feminidad están en evolución. Diversidad, identidad, libertad y audacia se manifiestan en la vestimenta. Belén Amigo, Romina Cardillo y Evangelina Bomparola hablan de esta nueva perspectiva en sus creaciones.
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BELÉN AMIGO.

“La experiencia de trabajar líneas unisex o pensadas más allá del género fue reveladora. Me di cuenta de que la frontera que divide lo femenino de lo masculino es muy delgada y puede borrarse fácilmente. En mi caso las definiciones en la ropa que diseño nunca fueron muy importantes. Desde que comencé con la marca desarrollé tipologías para mujer a base de un buzo de mi padre y me parecía súper ilógico que solo pudieran verse en mujeres. Lo mismo me pasaba en mi relación de pareja: mi novio usaba muchas prendas de la marca que habían sido pensadas para mujer. Por eso decidí ser más fiel a lo que realmente creo con respecto al género. En este camino lo más sorprendente es el estudio de las dimensiones y las proporciones, y comprender que nuestros cuerpos son más parecidos de lo que creíamos, sobre todo cuando trabajamos líneas tan simples y minimalistas, donde la silueta se redibuja sobre el cuerpo y genera nuevos contornos”.

ROMINA CARDILLO.

“Trabajo mucho el oversize sin pensar en un hombre o en una mujer, sino en ocasión de uso. Si diseño, por ejemplo, un traje sastrero es para que lo pueda usar cualquier persona. Por lo tanto no tengo en cuenta características físicas. Puedo realizar un vestido de noche y pensarlo en un cuerpo femenino. Pero todo aquel que se sienta a gusto con su cuerpo en esa prenda se lo podría poner. Cada vez más chicos se prueban prendas ajustadas, no se llevan solo el buzo o la sastrería. Se va entendiendo el mensaje, también por la comunicación. El paso más grande fue la cápsula que hicimos con Benito Cerati, cuando decidimos no vincularla tanto a la ropa oversize sino a otras prendas tradicionalmente ligadas a la visión que la gente tiene de la ropa femenina. Y cada vez son más los que se animan. Así y todo, creo que la sociedad, especialmente la latinoamericana, todavía tiene un proceso por delante respecto de los colores, las siluetas adherentes y las formas en los hombres”.

 

EVANGELINA BOMPAROLA. 

“Cuando me siento con mi gente para diseñar una colección, siempre pienso en la funcionalidad de las prendas. El empoderamiento de las mujeres tiene que ver con la cantidad de roles que cumplen y con la eficiencia con la que los cumplen: de estas necesidades surgen los hábitos del vestir, que hoy son eminentemente prácticos. Pensemos en una mujer que sale a la mañana y lleva a los chicos a la escuela, de ahí va a la oficina u a otro espacio laboral con cierto rigor formal y luego vuelve a su casa y se sienta a hacer la tarea. Entonces, el saco no debe ser tan entallado: tiende al oversize porque en un momento del día necesita abrirlo y en otro, ponerse un suéter abajo. En lugar de pollera se pone un pantalón, que además tiene que ser amplio o tener un spandex que le dé confort… Hace rato que se aflojó todo. Lo moderno no es la pinza de busto ni lo agarradito a la cintura: me parece una antigüedad, como un vestido robado a la abuela. Todo es más grande, adentro hay un cuerpo misterioso que no conocemos. Esa es la silueta que hoy considero moderna”.

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