Moda

La moda argentina hoy

Desde la situación de la industria hasta las posibilidades reales que tiene una marca de crecer, pasando por las nuevas modalidades de consumo, el diseño inclusivo y la postergada ley de talles. Diez preguntas a diez referentes del sector.
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Fotografía: Nicolás Vera.

¿Qué impide el crecimiento de la industria textil e indumentaria?

Claudio Drescher | Presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI). 

Estamos sufriendo el embate más perjudicial de los últimos 50 años. Es una especie de doble torniquete: al 20 % de baja en el consumo por pérdida del poder adquisitivo de la población, se sumó el aumento del 70 % en las importaciones. Otro factor son las prendas que se traen del exterior a través del turismo, pero con un dólar alto creemos que varias de estas cuestiones se van a modificar. 

Los productores de indumentaria se encuentran hoy con entre un 35 y un 40 % menos de trabajo, lo que se traduce en una enorme pérdida de empleo y en el aumento de la informalidad. Además, Argentina exporta muy poca indumentaria. Es necesaria una política al respecto. Portugal y España lograron salir al mercado porque apostaron a desarrollar sus marcas locales. No se trata de bajar costos, no vamos a competir con los asiáticos, sino con países que, al igual que nosotros, ofrecen diseño.

¿Por qué la ropa es cara en Argentina?

Yeal Kim | Presidente de la Fundación Pro Tejer.

En el mercado argentino hay ropa baratísima, barata, de precio medio, cara y carísima. Es habitual que la opinión pública forme su criterio en base a los precios de la ropa de marca vendida en un shopping. Pero la fundación realizó un estudio que demuestra que el 75 % del ticket de compra se explica por los impuestos, los costos del sistema financiero y los de alquiler del local. Por eso decimos que la ropa no es cara, sino que se vende cara. Hoy en día más del 60 % de la oferta de los shoppings se compone de ropa importada. Argentina tiene que enfrentar una agenda de no competitividad sistémica que hace que todo resulte caro en el país. En cuanto a la exportación, el mundo paga casi 50 mil dólares la tonelada de prendas terminadas con diseño nacional, en cambio la materia prima sola, como fibra de algodón, apenas supera los mil dólares. La cadena productiva es la que multiplica su valor 50 veces. Aquí tenemos un enorme potencial por explotar. 

¿Qué distingue al diseño argentino en el mundo?

Javier Arroyuelo | Escritor y columnista. 

El hecho de que en Argentina haya toda una franja de marcas comerciales pero también otras que se pretenden creativas y que copian con un descaro impune hace que no se reconozcan la particularidad y la personalidad del trabajo de muchos autores. Pero los hay y muy diversos entre sí, dado que, justamente, son originales. Si debo encontrarles un punto en común, diría que comparten un cierto gusto por lo ornamental, aún los más sobrios, aún los minimalistas —que nunca lo son del todo—. Pero ese plus, esos toques, no son superfluos, porque incitan a que se lleve la ropa con actitud. Yo diría que la moda que me gusta defender es peronista; de Eva, claro. Es decir, chic y a la vez vistosa, aun cuando se trate de un tailleur

Fotografía: Nicolás Vera.

¿La moda argentina se prepara para la diversidad?

Sebastián Rodríguez Miembro del INTI Observatorio de Tendencias. 

La atención está cada vez más puesta en trabajar las estructuras y los calces para poder vestir distintos cuerpos, haciendo foco en la diversidad de género. El espíritu de las firmas que se alinean a esta idea radica en trascender los parámetros heteronormativos; el concepto binario de ropa para hombre o mujer quedó en el pasado. Y una tendencia que toma impulso en las semanas de la moda son las presentaciones sin distinción de género. Ahora, el desafío está en profundizar esta toma de conciencia de la pluralidad y trabajar una mayor curva de talles, crear para cuerpos reales. También, en repensar los estereotipos de belleza que se imponen en una campaña o una pasarela, que muchas veces construyen y difunden estándares irreales. Por otra parte, en nuestro mercado todavía faltan propuestas que incluyan a personas con discapacidades y morfologías que permitan al usuario una mayor independencia.

¿Hay algún avance en la implementación de la ley de talles?

Sandra Jung | INTI Textiles.  

Está en tratamiento en el Senado. Para su sanción se necesita finalizar el Estudio Antropométrico Nacional, que permitirá conocer cuáles son los talles que se deben exigir a una tienda de ropa. Esta ley será un aprendizaje para todos los actores involucrados. Por un lado, para los diseñadores, confeccionistas y proveedores de vestimenta, porque conocerán al usuario objetivo de las prendas. También para el profesional dedicado a la venta de indumentaria, porque podrá prestar buen trato a los compradores, a quienes no podrá desconocer. Y por último, para los consumidores, que aprenderán sobre sus cuerpos y sus derechos y exigencias en materia de talles. 

¿Qué reclamo puede hacer un consumidor si no consigue su talle en un comercio?

Pamela Echeverría | Abogada, especialista en propiedad intelectual y fashion law

Al no tener todavía una ley nacional de talles, el panorama se complica porque existen diferentes legislaciones, según la región. Hoy, los caminos que tiene el consumidor para reclamar son, en primer término, enviar una carta documento a la marca. También puede denunciar el hecho en la dependencia gubernamental correspondiente a Defensa del Consumidor. Otra posibilidad es hacerlo ante el Inadi por la discriminación sufrida como consecuencia de la falta de talles en el comercio. Por último, se puede recurrir a una instancia judicial que aplique una multa a la empresa y sume una indemnización por los daños sufridos. 

¿Se enseña Diseño pensando en la inserción laboral de los egresados?

Oscar Echevarría | Decano de la carreta Diseño y Comunicación de la Universidad de Palermo.

La formación en moda tiene que atender las necesidades del mercado y la industria. La especialización es una variante que impacta en la inserción laboral, de ahí la creación de carreras cortas y específicas como diseño de calzado, producción de moda, marketing, moldería y confección. Además, los conocimientos en el área de negocios y comunicación también juegan un rol fundamental en el desempeño de los egresados. 

Argentina es un país que consume diseño de autor y donde se consagraron tanto trabajos de jóvenes diseñadores como marcas que se focalizaron en una identidad, como Cardón y La Martina o Jazmín Chebar, que tiene proyección en el mundo. La resolución para los próximos tiempos está en apostar a lo propio, a las nuevas generaciones. 

Fotografía: Nicolás Vera.

¿Qué posibilidades tiene una marca nueva de incorporarse a un espacio de venta masivo como el shopping?

Mariana González Center Manager de Alcorta Shopping.  

En los últimos diez años, Alcorta Shopping logró convertirse en un “semillero” de talentos y marcas. De a poco hicimos un trabajo muy cuidado de curaduría  mediante la incorporación de etiquetas que quizás, una década atrás, era impensable que pudieran desembarcar en un centro comercial. Para mencionar algunos casos: Trosman, Benito Fernández, Vero Alfie, Ginebra, Mila Kartei. Sin embargo, no es menor la decisión de establecerse en un lugar con cierta masividad y no me refiero solo al tema económico, sino al hecho de estar preparado para la posibilidad de incrementar los volúmenes de producción, aceitar el proceso de adelanto de temporadas para poder “colgar a tiempo” en el local, conformar una estructura de empleados compatible con la carga horaria que el shopping demanda. Por otra parte, somos bastante conservadores con los formatos de un nuevo desembarco, recomendamos locales chicos, ya que para crecer siempre hay tiempo.

¿Cuál es el rol de la crítica?

Carmen Acevedo Díaz | Periodista especializada.

La crítica es una herramienta válida, aunque creo que no tiene el papel que solía tener. Hoy los conceptos y los fenómenos se analizan y se validan desde un punto de vista más horizontal: la opinión pública es la que define. La crítica orienta, probablemente con mayor llegada al espectro más cercano a la moda. Para los medios es un factor de atracción, sigue siendo valiosa y necesaria. Como en toda materia creativa, es interesante poder analizar, destacar o señalar lo que a uno no le parece tan bien, siempre desde un lugar constructivo. Pero más que la crítica es importante la mirada del periodismo. Hay mucho que repensar en la industria y en los procesos de producción. Necesitamos ser críticos en el tema del lenguaje, creo que existe gran confusión en cuanto a cómo se habla o se expresa la moda hoy. 

¿El diseño con identidad sigue evolucionando después de su estallido en 2002?

Gisela Laboureau | Socióloga, docente e investigadora. Coordinadora de la carrera de Especialización en Sociología del Diseño de la Universidad de Buenos Aires. 

Creo que se fue adaptando a otros mercados, a una competencia más compleja. En estos procesos globalizados aparece la necesidad de dar lugar a lo local para diferenciarse. El consumidor con más información y accesibilidad de la mano de la tecnología resulta clave. Creo que hay mucha copia y que nos iría mejor si nos reconciliáramos con la potencialidad local. Nuestra identidad híbrida y multicultural es compleja. Quizás, en Argentina el diferencial viene dado por las técnicas productivas más que por el producto en sí. La creatividad está en hacer algo a pesar de la falta de recursos, esa es nuestra particularidad. A partir de la crisis de 2001 hubo un salto cuali y cuantitativo pero no sé si en el contexto económico y político actual están dadas las condiciones para crecer. El trabajo argentino se sigue valorando en el mundo, pero las marcas están atravesando un momento difícil. Los países que están a la vanguardia son los que agregan valor a su materia prima.

Podés compartir tu opinión a través de hashtag #modargentinahoy.

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