Moda

Tras la pandemia y la crisis, la moda española se prepara para 2021 aún desafiante

Tras la pandemia de la COVID-19, la moda enfrenta bajas en sus ventas y al mismo tiempo tiene un gran ganador: el e-commerce. El sector digital se vio forzado a una maduración exprés impulsada por la crisis en todo el mundo producto del confinamiento, el cierre obligatorio de tiendas y el aforo limitado a las mismas.
Reading time 8 minutes
Llamazares y De Delgado - Fotografía por Pipi Amuchástegui para Kohl-Lab Studio

Según un informe de KPMG, en mayo de 2020 en España hubo un 33,5% más de compradores online en comparación a enero del mismo año. Además, mayo marcó un hito y el e-commerce logró superar por primera vez a las ventas en tienda física. En los meses siguientes, con la desescalada, la brecha se redujo pero los números fueron mejores que en 2019. Según un informe de Kantar, 54 de cada cien euros que se gastaron en moda se canalizaron a través de internet. Según el mismo informe, el número de clientes online aumentó un 95% en mayo, un 152% en junio, y un 48% en julio, siendo Amazon uno de los principales sitios de venta.

Es inevitable que la industria se pregunte: ¿cuál es el futuro de la tienda física? Según el barómetro de la Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel el 51% de las compañías españolas del sector prevé reducir su red de tiendas físicas para el siguiente año. Inditex, el mayor grupo español de indumentaria, anunció en junio de este año que planea cerrar 1200 locales en todo el mundo para 2021.

“La pandemia nos ha hecho volver a considerar que el usuario final, el individuo, es el centro”, reflexiona Alessandro Manetti, CEO de IED de España en diálogo con L'Officiel. Y agrega: “Este puede verse afectado por un agente externo, como puede ser ahora la COVID o el cambio climático. Las personas deben estar en el centro de cualquier proceso de diseño contextualizado dentro de una serie de fenómenos que se deben tener en cuenta”.

En primera persona

Tras este panorama, L'Officiel Argentina conversó con diferentes protagonistas de la industria para conocer cuáles fueron las dificultades durante este año, y cómo se preparan para el 2021. Por un lado, una firma con trayectoria en Barcelona, Llamazares y De Delgado; por el otro, una marca del slow fashion que recién comienza: Eñaut.

El desconocimiento fue el principal desafío para Jaime y Fabricio, los diseñadores de Llamazares y De Delgado, que a su vez encontraron en el confinamiento un momento para trabajar más aún en el proceso creativo: “Tenemos la suerte de poder realizar una parte de nuestro trabajo en el atelier estudio así que desde el principio de la pandemia nos organizamos y empezamos a realizar piezas. Teníamos el tiempo, la maquinaria, el material y el deseo de crear, y así aprovechamos todo ese lapso 'encerrados'”.

Para Eñaut, que previo a que empezara la crisis presentaba su colección en la Semana de la Moda de Barcelona: la 080, fue sumamente desafiante. Su apuesta fue la preventa, según cuenta a L'Officiel: “Apostamos por un proceso de preventa tanto para reducir gastos de consumo y evitar la sobreproducción como para ver cómo reaccionaba el cliente ante esta nueva situación”. Ya con la pandemia avanzada y una semana de la moda digital para la capital catalana, llegó una nueva era para las presentaciones de colecciones y el desafío fue la conexión con la gente: “En todos estos procesos hemos visto que nuestro gran desafío era volver a conectar con el consumidor y además aprovechar la oportunidad para darnos a conocer como nueva marca del slow fashion y acercar esta moda a más usuarios”.

A la hora de pensar en los planes para el 2021 “cambiarán muchas cosas”, dicen desde Llamazares y De Delgado. “Encontrar una solución más a corto plazo significa por ejemplo no elegir un tejido que vamos a tardar mucho tiempo en recibir. Es buscar opciones más cercanas, crear nuestros propios estampados, trabajar con talleres y equipos más cercanos, cosa que venimos realizando  desde hace ya mucho tiempo. Poder controlar nuestras producciones, utilizar materiales de nuestro propio stock, reciclar, inventar, crear… La forma de comunicarlas, por supuesto también está cambiando, hoy en día aparte de nuestra web, Instagram se ha convertido en un gran aliado para dar a conocer nuestro producto”.

Para Eñaut el preorder es una de las tendencias a las que seguirán apostando en 2021 para ajustarse mejor a las necesidades de sus clientes. Respecto de la forma de comunicarlas, agrega: “He apostado por la publicidad online creando mucho más contenido audiovisual, ya que el consumo de las redes sociales ha aumentado considerablemente. El gran cambio que noto es a la hora de presentar las nuevas colecciones dentro de desfiles como la 080, ya que la experiencia ha cambiado por completo, siendo de momento solamente virtual”.

¿Un 2021 más sostenible?

“Hay dos desafíos importantes de cara al futuro: el prioritario es aportar soluciones al cambio climático y a la sostenibilidad”, dice Manetti; sobre el segundo, “la humanización de la tecnología”, añade: “Sin el diseño, una invención o innovación técnica puede ser rechazada por las personas y finalmente, no servir. El diseño es capaz de crear empatía entre las personas para que puedan utilizar estas innovaciones tecnológicas para solucionar temas de su cotidianidad y, finalmente, mejorar sus vidas”, concluye el CEO de IED.

Por su parte Paola Cirelli, asesora de moda sostenible en España, comenta que “las marcas que estén trabajando en pos de este cambio ya están en carrera, ya están siendo favoritos y serán los que más lejos lleguen. Por otro lado, las empresas de fast fashion y los consumidores de este tipo de marcas deben generar un cambio de conciencia. Ser sostenibles, es pensar en el futuro. Y no es solamente un tema de rentabilidad o de comprar barato para el consumidor. El cambio es de todos, y para todos”.

“Nosotros siempre hemos realizado slow fashion”, enfatizan desde Llamazares y De Delgado. Y aseguran: “Ha sido siempre nuestra filosofía. Creemos en un producto de calidad, mucho más equilibrado, más duradero, realizado en nuestra cercanía, algo que nuestro cliente va a saber apreciar a la hora de comprarlo. Que sepa de dónde proviene el tejido y hasta las fornituras. Concebimos nuestras colecciones sin el estrés de la entrega a tienda, sin la fecha límite para inicio de temporada, sin la presión de las ventas. Nuestra firma es la esencia del momento que ambos estamos viviendo”.

Así también se concibió la marca de Eñaut, que opinó al respecto: “Cada vez más gente apuesta por incorporar la moda en sus cambios de hábitos más éticos. Y en este aspecto la situación ayudó a impulsar a la gente a que se tome unos minutos para descubrir y conocer nuevas marcas. Pero es un camino difícil y tenemos que apoyarnos los unos a los otros”.

Doble conciencia

“El desafío para la industria es volverse sostenible en todo sentido”, sostiene Cirelli. “Con cambios de políticas de producción, no solo reducir el impacto medioambiental sino tener una regulación de trabajo justo y con sueldos acordes al país donde se venderá ese producto. Uno de los principales problemas está en producir en países donde las leyes laborales son nulas y el trabajador es explotado a niveles de esclavitud”, afirma.

Pero también destaca que se trata de una doble conciencia donde la industria no es la única involucrada: “Esto debe cambiar de manera urgente, pero este tema no solo es responsabilidad de las empresas, sino de los consumidores. Esto es un cambio social y educativo para que se entienda que una prenda barata conlleva sufrimiento. Todos somos responsables. El que consume y el que produce”.

Llamazares y De Delgado - Fotografía por Pipi Amuchástegui para Kohl-Lab Studio

Tags

2021
españa

Entradas relacionadas

Entradas recomendadas