Pop culture

Ca7riel, material combustible

Su universo musical arde. Tiene rap, fantasía, jerga, efectos especiales, chispa. En plena carrera como solista, sabe lo que quiere y va por eso.
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Nunca me hizo falta que confíen en mí
Todo lo que decía mi papá era for real
Solo es cuestión de tiempo
‘Tá má’ flama a fuego lento

Un fósforo. Con el pelo que no llega al centímetro de largo cortado a máquina y recién teñido de rojo, Ca7riel aparece en la vereda frente a la plaza Mafalda de Colegiales. Trae el tapabocas colgando de una oreja, una cucharita de plástico azul en la boca y un pote de helado en la mano. “Lo mezclo. A mí los colores y los sabores me gustan mezclados”, dice y la imagen remite a "Polvo", el video que acaba de lanzar, donde aparece en una escena pop azucarada de colores fosforescentes. Ahí escupe frases que mezclan el castellano con el inglés y palabras raras del reino de Internet, mientras un efecto de producción hace girar en movimientos concéntricos las manchas circulares de su remera batik, como el helado que también mezcla y se lleva a la boca durante la entrevista.

Su trap, que puede ser oscuro y progresivo o rápido y urbano, es tan complejo que no entra cómodo en la categoría de música de moda. Calza mejor en los festivales o cuando comparte cartel con nombres como Duki, Neo Pistea, Khea, Nicki Nicole o hace una sesión con Bizarrap. A veces no tanto, como cuando canta “Crimen” de Gustavo Cerati con su amigo Paco Amoroso en el Teatro Colón; se suma a tocar la guitarra con Juana Molina o hace música con la ATR Vanda. “No me siento un trapero”, dice y señala que es otra cosa, aunque no sabe qué. Pero más allá de quién se sienta, Catriel Guerreiro es una llama encendida de energía.

Cuando se habla de vos y de Paco Amoroso, tu compañero musical en varios temas, se los nombra como “los trapperos de conservatorio”, ¿cómo los ven en la escena del trap?

A mí me acercó a la escena haber imitado un sonido de trappero y ser tan distinto también me acercó a muchos trapperos mainstream. Porque algo que no soportan ellos, y que no soporta ningún artista creo yo, es la copia. Por ser distinto ellos me decían “yo no te entiendo pero estás en una búsqueda men, me re copa”, eso me decían todos, eso me dicen todavía. Así que sí, me aceptan. El aval entre los trapperos es online porque están todos tan en su mundo y tan en sus giras y tan en sus cosas...

Tenés un pasado de instrumentista de jazz, tocaste en una banda de rock, hoy hacés trap pero da la sensación de que mañana podés cambiar, ¿no?

Totalmente.

¿Y cómo lo recibe la escena?

No les copa pero tranca, no lo consumen. No se me acercan con ganas de hacer canciones conmigo porque no, no se ven haciendo canciones conmigo, eso es lo que pasa.

Sos como un outsider.

Soy un outsider. Estoy en esa búsqueda, no me hallo ahí, no me siento trappero. Me dicen trappero porque estoy en Bizarrap Sessions pero no, no soy trappero. Tengo la cara tatuada también y tengo estéticas de trappero y en el escenario me muevo, soy una mezcla de Travis Scott, así, en cuero, pero en verdad yo lo estaba copiando al cantante de Pantera, a Phil Anselmo. ¿Entendés? Pero bueno, es lo que está de moda ahora es el otro, el que se tira al público y se cae encima de la gente.

El año pasado, la carrera de Ca7riel se aceleró. Con su amigo de la infancia Paco Amoroso sacó canciones como Ouke, el hit que dice "fumando flores con Lamothe" y ya tiene casi 20 millones de reproducciones en Spotify y 15 millones en YouTube, y otras como “McFly”, “Cono hielo”, “Ola Mina XD” y “Jala Jala”, que también lograron millones de escuchas. Estuvieron en todas partes: llenaron tres Niceto Club, el Estadio Obras, firmaron un convenio de exclusividad con adidas, viajaron por Europa.

Él era un nómade. Sin casa, estuvo todo el año durmiendo donde alguien le diera asilo por un par de días. Tuvo que llegar la pandemia de la COVID-19 para hacerle clavar los frenos. La dupla artística se tomó un descanso y en 2020 exploró música en solitario. “Polvo”, su primera producción del año, la trabajó con Tomás Sainz, un “hermano mayor musical” con quien hizo unas sesiones prepandemia de improvisación que después, a la distancia y desde sus casas, llenaron con capas de sonido. En las próximas semanas pueden aparecer más canciones, o no. Todo puede cambiar en los planes de Ca7riel.

 

Fotografías: Gonzalo Romero.
Estilismo: Matías Carbone.

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