Arte y cultura

Yayoi Kusama expone sus nuevas obras en Nueva York

A los 90 años, la artista japonesa sigue explorando el espacio infinito a través de sus lunares.
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Yayoi Kusama está de regreso con otra exposición individual que seguramente se volverá viral. La artista japonesa, maestra de los lunares, abrió al público Every Day I Pray For Love en la galería David Zwirner, en Nueva York. Junto a las obras multimedia expuestas, habrá un catálogo de libros con textos y poemas de Kusama, muchos de los cuales han sido publicados por primera vez.

La muestra, que está compuesta por sus nuevas pinturas de la serie My Eternal Soul, esculturas y una instalación inmersiva, INFINITY MIRRORED ROOM - DANCING LIGHTS THAT FLEW UP TO THE UNIVERSE, un espacio poético en el que el reflejo continuo de luces parpadeantes en los espejos explora el universo infinito. 

Hace 63 años, Kusama se mudó por primera vez de Japón a Nueva York, una ciudad llena de vida, diversidad y una bulliciosa escena de vanguardia. Ella tenía 27 años y se unió a un puñado de creativos que, con sus ideas poco convencionales y su rechazo a las prácticas tradicionales, querían redefinir redefiniendo el mundo del arte. Como mujer de una minoría étnica en Estados Unidos, Kusama tuvo que trabajar más duro que sus contrapartes masculinos para destacarse. Pero su visión ecléctica, su talento y su enfoque multimedia del arte le permitieron convertirse en una de las artistas más influyentes de las últimas décadas, con una obra que atrae a distintas generaciones.

Rara vez se la ve en público sin usar sus pelucas de corte bob y su ropa estridente, con lunares como los de sus obras. Yayoi Kusama también es un ícono de la moda y sabe cómo relacionarla con el arte. En 2012, colaboró con Louis Vuitton al cubrir el icónico bolso Speedy de la casa francesa con sus lunares de distintos tamaños.

No importa cuán amplia sea su gama, los lunares siempre se abren paso en el trabajo de Kusama. Esa marca recurrente evoca universos microscópicos y macroscópicos. "Nuestra tierra es solo un lunar entre un millón de estrellas en el cosmos", dijo la artista una vez. También declaró: "Los lunares son un camino al infinito. Cuando cubrimos la naturaleza y nuestros cuerpos con lunares, nos convertimos en parte de la unidad de nuestro entorno".

Kusama ha estado viviendo voluntariamente en una institución psiquiátrica desde 1977, y su trabajo a menudo explora "su deseo de escapar del trauma psicológico".

En 2013, presentó en el Museo Malba de Buenos AIres su exposición Obsesión Infinita, que fue un boom de público. Aún no se anunció si Every Day I Pray For Love se presentará en otras ciudades, pero sin duda sería bienvenida en la Argentina.

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