Mujer

Abril Lucini y Odile Sucari

Comparten vocación y proyectos de dirección audiovisual. Saben qué necesitan para trabajar en equipo. “Funcionamos bien porque somos distintas”.
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¿Cuál es aquella escena del cine que te marcó sin esperarla, te habló al oído, te hizo sentir identificada, la que vuelve como un loop a tu cabeza, te hace verte ahí, quizás te ayuda a sostener una decisión y hasta tiene una canción que cuando la escuchás te saca una sonrisa? 

Abril Lucini y Odile Sucari tienen 25 años y están terminando la carrera de realizadoras audiovisuales (Abril en la FADU y Odile en la ENERC).  Mencionan uno de los primeros trabajos que encararon juntas en The Movement, la productora de publicidad (“que está buenísima porque tiene una superestructura”). Fue la campaña de Ay Not Dead, un collar de minihistorias inspiradas en películas (“Apropiacionismo cinematográfico”, según los créditos), una curaduría de las escenas cómplices que para ellas funcionaron como educación sentimental y visual: Attenberg, Blue Valentine, Retrato de una mujer en llamas, Corazón salvaje. Como los dúos de esas postales en movimiento, Odile y Abril forman un team estrella de la productora, en la que se mueven como directoras y asistentes de producción. Pero en el guion de este equipo femenino no hay lugar para la simbiosis: cada una hace sus búsquedas creativas más allá de las propuestas para realizar juntas. Y esa distancia luego las retroalimenta y les permite redescubrirse y sorprenderse al levantar la mirada.   

L´OFFICIEL: ¿Cómo es el proceso de pensar la historia y ser las magas de esa realización?

ODILE SUCARI: Hacer cine es complejo. Es la conjunción de muchas áreas y eso es lo más fascinante: podés mutar y variar de un área a otra a lo largo de los años. Es un camino, por eso lo elegí. Conjuga lo terrenal de atravesar un rodaje real en una locación tangible con actores que interpretan emociones y todo un universo concebido de manera mental, con la imaginación. Es trasladar un proceso creativo a algo que tiene que suceder para ser captado por la cámara, y la suma de las partes hace que el producto terminado sea siempre superador. 

L´O: Si hacemos un collage con partes de Abril y partes de Odile, ¿cuál es el valor de marca de esa obra? 

ABRIL LUCINI: Las dos somos multifacéticas, y cuando nos encontramos se da un buen equipo de trabajo. Está bueno ver otras visiones, escuchar otras formas de pensar, poner en cuestionamiento lo que cada una trae. Nos permite aprender siempre algo nuevo y distinto, eso me entusiasma y me divierte. También es bueno formar equipos con otras personas y tener independencia para explorar lo que a cada una le gusta; eso nos potencia cuando nos encontramos para hacer algo juntas.

ODILE SUCARI: Nos conocemos desde hace un montón y venimos trabajando juntas desde hace bastante también. Tenemos una sensibilidad compartida, pero creo que funcionamos como equipo en el momento en el que somos distintas, cuando en esa diferencia buscamos el punto en común y generamos algo más grande. Es importante reconocer la diferencia en los demás y respetarla; vincularte con un otro amplía tu mundo y te ayuda a conocerte más a vos misma.

“Está bueno ver otras visiones, escuchar otras formas de pensar, poner en cuestionamiento lo que cada una trae”. Abril Lucini.

L´O: La artista digital Mikeila Borgia dice que para que te vaya bien, para hacer cosas buenas, tenés que cuestionarlo todo y tener autodisciplina. ¿Están de acuerdo?

A.L.: Cuestionar todo, poner en crisis las cosas es clave para avanzar. 

O.S.: La autodisciplina es casi un talento, es el mejor regalo que nos podemos dar para cumplir con lo que queremos. No me refiero solo a un cronograma sino también a nuestros deseos, es tener conciencia de la energía que estás dedicándole a eso. Pero, ¡es tan fácil distraerse! 

L´O: ¿A la hora de crear contenidos, confían en aferrarse a una idea o dejan que se dé el flow?

O.S.: Para que un proyecto fluya necesitás comprender la idea. Si tenés claro ese esqueleto, se puede dejar fluir. Si no, todo podría ser un caos o algo lindo visualmente, pero sin sustancia. Puede tener una forma que se corresponda con las expectativas modernas, pero no va a ser algo significativo.

L´O: Toda esa creatividad que las recorre, ¿cómo implosiona durante los meses de parate y confinamiento?

O.S.: Yo el año pasado me puse a hacer remeras. Tengo una marca de remeras estampadas muy indie. Fue el único espacio en el que me podía expresar y jugar. Diseñar esas estampas fue como un sostén en tiempos de incertidumbre. Me fue muy bien, y ya siento que estoy en vías de construir algo más grande. Se llama @soluzioni_punk, en Instagram. Es un espacio mío, íntimo, no trabajo con nadie más y eso me da libertad. Estoy frente a un lienzo y hago lo que quiero, es el contrapuesto al trabajo en equipo del cine. Tengo las dos configuraciones: hago videos con mucha gente y trabajo muy sola en las remeras. Y eso me gusta, se aprende un montón de ambas experiencias y una le sirve de alimento a la otra.

A.L.: Me sirvió para retomar otros proyectos que tenía ganas de hacer y no les había encontrado el tiempo ni el espacio para validarlos. Estuve filmando con Sandra, un colectivo que formamos con amigas de la facultad. Ya hicimos dos cortos con los que nos fue bastante bien, Coronados y Mientras las olas. Esta vez el proceso fue raro y caótico, fue mutando según lo que era posible filmar o no. El trabajo documental me gusta mucho. Me gusta trabajar con lo cotidiano, con lo real, con las situaciones que nos rodean. También me gusta hacer fotos, hoy es una herramienta de la que intento valerme para experimentar cosas más personales. 

L´O: Como en el cine mainstream y para cerrar esta conversación con un final feliz: lo mejor de la nueva normalidad es… 

A.L.: Por un lado, nos permite ser más conscientes de las personas y del mundo que nos rodea, estar en presente y ser más concretas con lo que queremos. Profesionalmente es un desafío encontrar nuevas formas de hacer, pensar y armar. Está bueno explorar un poco. 

O.S. Ahora estamos en la segunda ola. Hay que ver cómo transformar las restricciones en algo que nos siga manteniendo vivas y creativas. 

Fotografías: Alejo Pichot. Estilismo: Silvana Grosso

“Vincularte con un otro amplía tu mundo y te ayuda a conocerte más a vos misma”. Odile Sucari.

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